El periodista y escritor Sergio Olguín recomienda a diez escritores fundamentales de la novela negra nórdica, uno de los géneros más leídos en el mundo. Desde hace más de cuatro décadas autores de Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca e Islandia escriben estas novelas que conjugan los paisajes nórdicos, el frío y los asesinatos, y funcionan como una certera disección de las sociedades escandinavas.

La novela negra nórdica es, en la actualidad, uno de los géneros más leídos en el mundo. El escritor y periodista Sergio Olguín participó de la segunda jornada del Encuentro Nacional de Bibliotecas Populares 2020 e hizo un recorrido por algunos de los títulos y los autores más relevantes de este género que conjuga los paisajes nórdicos, el frío y los asesinatos, y funciona como una certera disección de las sociedades escandinavas. 

Desde hace más de cuatro décadas autores de Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca e Islandia escriben policiales negros con impronta propia. Como en el policial negro clásico, en el nórdico hay crímenes sin resolver, corrupción y violencia, pero los investigadores no son parte de ese submundo oscuro, sino que buscan justicia y se enfrentan a los poderosos para resolver los crímenes. Además, las novelas negras nórdicas tienen una característica en común que las diferencia de los policiales negros clásicos: develan lo más oscuro de las sociedades escandinavas, a la vez que exigen al lector que se cuestione sobre el mundo en el que vive.

Para Olguín “decir que las novelas nórdicas son solo novelas policiales sería muy injusto. Son estudios de la personalidad escandinava, revelan ‘el lado b’ de las sociedades, cuentan lo que huele a podrido allí”. En este sentido, hizo un recorrido por la evolución de este género a través de las obras de los “padres fundadores”, Maj Sjöwall y Per Wahlöö; las de los famosos Hennig Mankell y Stieg Larsson; y a partir de autores como Jussi Adler-Olsen, Arnaldur Indridason, Jo Nesbø y Johan Theorin, referentes actuales de esta literatura. 

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Maj Sjöwall y Per Wahlöö

“El policial nórdico nace en Suecia y ellos son los dos primeros referentes de la literatura policial negra de estos países. En 1963 aparece la novela Roseanna, la primera de estos dos escritores, que eran pareja. Ellos consideraban que en Suecia había muchas cosas que se ocultaban, que no formaban parte de la imagen pública que tenía el mundo sobre Suecia y que de alguna manera había que manifestarlo. Pensaron que la mejor manera de hacerlo era escribiendo novelas policiales”, contó Olguín. 

El protagonista de la novela es Martin Beck. También protagonizará las otras nueve novelas escritas por Sjöwall y Wahlöö, que son una crítica feroz a todo el sistema social y político de Suecia y “marcan lo que va a ser la novela de los países nórdicos: el personaje del policía que es honesto, que está preocupado por hacer justicia y quiere llegar al final del caso, sin importar quien caiga, contando siempre con el aparato de la policía —como explicó Olguín— Además, Beck es un detective separado de su esposa, con una hijos, problemas de salud y eso algo que van a tomar muchos autores después”. 

Hennig Mankell

“La literatura  sueca tiene un punto culminante con la aparición de las novelas del detective Wallander, el personaje de Mankell”, explicó Olguín. El detective protagoniza diez novelas Asesinos sin rostro (1991); Los perros de Riga (1992); La leona blanca (1993); El hombre sonriente (1994); La falsa pista (1995); La quinta mujer (1996); Pisando los talones (1997), Cortafuegos (1998); El hombre inquieto (2009) y Huesos en el jardín (2013). También hay otra novela protagonizada por su hija Linda, Antes de que hiele, y un libro de cuentos, La pirámide, en el que aparece Wallander. 

En estas novelas aparecen con fuerza dos elementos que no estaban presente en las novelas de Sjöwall y Wahlöö. “Con Mankell las novelas se trasladan al campo o a los pequeños pueblos del sur de Suecia y empieza a aparecer el frío. Son historias que transcurren en territorios donde hace mucho frío y eso se nota en las novelas. El frío es casi como un personaje más y marca el tono de los libros del policial nórdico, que es ese tono un poco triste, apagado”, contó Olguín. 

Peter Høeg

Høeg es un escritor danés que también denuncia los horrores de las sociedades escandinavas y siente una especial predilección por los personajes extremos, parias de la sociedad. En La señorita Smila y su especial percepción de la nieve, la novela especialmente recomendada por Olguín, Peter Høeg narra la historia de la señorita Smila, experta en las propiedades físicas del hielo, que de regreso a su casa encuentra muerto en la nieve a su vecino y amigo, el pequeño Isaías. Según los investigadores del caso la muerte del niño fue un accidente, pero Smila sospecha que no es así e inicia una investigación para resolver el caso. “Es una novela excelente. Trata un tema que hasta ese momento no se trataba mucho que es la salida del neocolonialismo. Es una gran crítica a la sociedad danesa”, definió Olguín. 

Stieg Larsson

Este autor, que es probablemente el más popular de la novela policial sueca, publicó tres novelas póstumas. “Larsson tiene una gran virtud además de haber escrito tres novelas adictivas y es la incorporación de las mujeres en el policial nórdico desde una perspectiva feminista. En ese momento no era tan común ni es tan común en los escritores varones”, dijo Olguín. 

Larsson escribió la que se conoce como la saga Millenium, compuesta por tres libros protagonizados por una hacker, Lisbeth Salander y un periodista, Mikael Blomkvist.

El primer libro de la trilogía, Los hombres que no amaban a las mujeres, se publicó en Suecia en 2005, le siguieron La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire (también publicadas durante 2005).

Liza Marklund

Marklund es una escritora y periodista sueca que tiene editados solo tres libros en español: Dinamita, Studio Sex y Paraíso. En total tiene publicadas once novelas protagonizadas por la periodista Annika Bengtzon, que se dedica a investigar crímenes. “Hay una similitud con Larsson ya que no son detectives  los que investigan. La investigación empieza a salir del sistema del Estado y pasa a manos de personas que tienen interés en saber la verdad, pero no están vinculadas con la policía o la justicia”, contó Olguín. 

Según el escritor, “es muy interesante lo que hace Marklund con Annika Bengtzon porque al igual que Wallander, ella va evolucionando y su entorno va cambiando de novela en novela.  Son novelas muy atractivas en la forma de contar la historia. Marklund se mete también con temas muy polémicos, como por ejemplo con un asesinato en la entrega de los premios Nobel, que es una marca sueca muy importante”. 

Jussi Adler-Olsen

Adler-Olsen escribió ocho novelas protagonizadas por Carl Mørck, el subcomisario de la Policía Criminal de Copenhague. Es un personaje similar a Kurt Wallander, lleno de defectos, pero con gran experiencia e instinto. Mørck, junto a su ayudante, el inmigrante sirio Hafez el-Assad, lleva adelante investigaciones de algunos crímenes. Las novelas forman parte de la serie Departamento Q, conformada por La mujer que arañaba las paredes, Los chicos que cayeron en la trampa, El mensaje que llegó en una botella, El efecto Marcus, Sin límites, Selfies y La víctima

“Una de las cosas que hace Adler-Olsen es incorporar el humor en el policial nórdico, algo que antes se veía poco —puntualizó Olguín— Incorpora también la cuestión de los nuevos inmigrantes, de la situación de los inmigrantes provenientes de Asia, de Medio Oriente o del Norte de África. El tema del racismo también aparece”.

Arnaldur Indriðason 

Indriðason es un escritor islandés que en 1997 creó para sus novelas al personaje del inspector Erlendur Sveinsson, un hombre obsesionado por el pasado y la sombra de su hermano, un niño que desapareció. Divorciado, solitario y deprimido, Erlendur tiene una hija drogadicta y un hijo. La investigación criminal en sus novelas suele ser un pretexto para resolver un enigma del pasado. “Arnaldur Indriðason muestra un poco del ‘lado b’, el lado oscuro de la sociedad islandesa, con un buen nivel de vida en general, pero con cuestiones sociales irresueltas”, explicó Olguín. 

Las novelas de la saga de Sveinsson son Inocencia robada, Dauðarósir, Las marismas, La mujer de verde, La voz, El hombre del lago, Invierno ártico, Hipotermia, Río negro, En el abismo, Naturaleza hostil, Einvígið y Reykjavíkurnætur.

Jo Nesbø

Nesbø es un escritor noruego que escribió la serie protagonizada por el detective Harry Hole. “Sus novelas tienen mucho de la novela norteamericana, hay muchos guiños a las novelas negras clásicas. Hole se emborracha, hace cosas horribles, pero es un hombre muy honesto en el fondo, intenta que haya justicia, no es corrupto". 

En las novelas de Nesbø hay elementos de la historia noruega reciente —la participación del país en la Segunda Guerra Mundial es uno de los capítulos recurrentes en sus novelas—, el racismo y la xenofobia, la violencia y la corrupción política. 

Entre las novelas de la serie Hole se encuentran: El murciélago, Cucarachas, Petirrojo, Némesis, La estrella del diablo, El redentor, El muñeco de nieve, El leopardo, Fantasma, Policía, La sed y Cuchillo

Johan Theorin

“Recomiendo un libro de este autor, más que al autor”, aclaró Olguín. El libro es El guardián de los niños. “Es una novela muy entretenida, muy adictiva. Es la aventura de un maestro jardinero que va a trabajar a un jardín de infantes pegado a una cárcel de máxima seguridad. Los chicos que van al jardín son hijos de los que están detenidos en esa cárcel. La escuela y la cárcel están unidas por un túnel, a través del cual los chicos van a ver a sus padres y madres que están encerrados. Pronto nos damos cuenta de que ese joven no ha ido ahí solo para dar clases sino para encontrar a alguien que está encerrado allí”, contó Olguín. 

Matti Rönkä

Rönkä es un escritor y periodista finlandés que publicó la novela El hombre con cara de asesino, ambientada en el sur de Finlandia, en la frontera con Rusia. “Rönkä incorpora como tema a las mafias, a la mafia rusa y a los narcotraficantes en Europa. Es una novela muy interesante, vale la pena leerla porque es muy distinta a todo el resto de los policiales nórdicos”, contó Olguín. 

Además, el escritor agregó: “Los personajes están presentados de manera muy distinta a las otras novelas nórdicas. La policía no es tan honesta, la corrupción es muy común en el contexto en el que se mueven los personajes. De alguna manera es la culminación de ese mundo destruido del que hablaban las primeras novelas de Maj Sjöwall y Per Wahlöö”.